Coria: Tu Destino Turístico Cultural de Interior

La Ciudad de Coria sigue siendo una de las poblaciones con mayor encanto de toda Extremadura y, por consiguiente, de visita obligada sin importar la época estacional de año que, durante lo que resta de primavera, le seguirá sorprendiendo como legado milenario de cultura y civilización.

Un relajado paseo por el evocador Casco Histórico de Coria les descubrirá muchos de los atractivos tesoros que celosamente conserva aún este mágico escenario. Patrimonio histórico-artístico que está presente, con gran autenticidad, en nuestra admirada y legendaria ciudad antigua, bajo cuyo reposado silencio emergen los recuerdos de su florida antigüedad descritos en las cicatrices de las piedras de los vetustos monumentos de una villa fraguada por los distintos pueblos que se asentaron por estas ricas tierras de vega: vettones, romanos, visigodos, árabes, judíos y cristianos.

Una urbe que, asentada al noroeste de la provincia de Cáceres, se ha erigido por méritos propios en centro de destino turístico de la Alta Extremadura, derivado de su rico y longevo Patrimonio Histórico-Artístico, Cultural y Natura lheredado durante siglos, lo que la convierten en una de las poblaciones más antiguas de toda España.

Una milenaria historia que está presente, con gran autenticidad, en nuestra admirada y legendaria ciudad antigua, otrora sede del marquesado de Alba y curia, aún, de uno de los Obispados más primitivos de este país, bajo cuyo reposado silencio emergen los recuerdos de su florida antigüedad descritos en las cicatrices de las piedras de los vetustos monumentos que hoy restan de tan ilustre pasado glorioso, desde su nacimiento en época celta, pasando por su esplendor dentro del período romano y visigodo, hasta ser pieza codiciada como plaza estratégica de defensa fronteriza en el medievo por árabes y cristianos durante los años de la Reconquista.

Etapas cronológicas de la longeva historia cauriense, que han quedado en parte atestiguadas por el magnífico Conjunto Monumental que conserva la ciudad. Desde las volumétricas Murallas Romanas (S. I) que lo circundan como una de las fortalezas de origen romano mejor conservadas en su conjunto de entre todas las halladas en el resto de Europa; pasando por los soberbios y señoriales Castillo (S. XV) y Palacio de los Duques de Alba (S. XV-XVI) como símbolos del rancio poder nobiliario; hasta la magna Catedral de Santa María de la Asunción (S. XV-XVIII) joya del gótico-plateresco extremeño en la que se custodia esa misteriosa reliquia universal del Sagrado Mantel de la Última Cena; además del Palacio Episcopal (S. XVII), la Iglesia de Santiago Apóstol (S. XVI-XVIII), el Convento de la Madre de Dios (S. XVI-XVII), el Hospital de San Nicolás de Bari (S. XVI-XIX), el Colegio-Seminario Mayor Conciliar (S. XVII-XIX), las Cárceles Real (S. XVII), convertida en Museo de Historia, Arqueología y Etnografía, y Eclesiástica (S. XVIII), el Santuario de Nuestra Señora Virgen de Argeme (S. XVII-XVIII) a extramuros; o los Puentes de Piedra (S. XVI) y de Hierro (S. XX), entre otros interesantes rincones por descubrir.

Grandes y soberbios monumentos conservados entre un entramado de calles que enamorarán al turista, cuyo legado cultural y espiritual se exhiben en las colecciones conservadas en los museos Catedralicio y de la Cárcel Real de la también ciudad episcopal que fue, en su tiempo, el punto final de una de las peregrinaciones más importantes y conocidas de toda la península Ibérica. Devoción, cultura y turismo en torno a las Santas Reliquias conservadas en la seo cauriense, convertidas en verdaderos tesoros sacros para el gozo y fervor de los fieles. Un rico legado de piezas y alhajas entre las que destacan una Santa Espina de la Corona, junto a un Lignum Crucis o fragmento de la Cruz de Jesucristo, además del citado y excepcional Sagrado Mantel de la Última Cena, como reliquia universal de la cristiandad.

Y, junto las milenarias huellas de la historia del pasado cauriense celosamente atesorado, el turista podrá sentir y disfrutar, también, de la diversificada oferta gastronómica, cultural, deportiva, folclórica y festiva que, unida a la diferenciada oferta hostelera y comercial, a buen seguro cubrirán todas las necesidades y los gustos de aquellos viajeros que visiten este centenario destino turístico cargado de encanto, seguro y tranquilo, convertido en una de las mejores opciones para su tiempo de ocio libre en el que deleitarse en plenitud, sin urgencias de tiempo, del rico legado Patrimonial Cultural y Natural heredado desde siglos pretéritos en una de las estaciones privilegiadas para viajar como es la primavera.

Más Información en:
Oficina Municipal de Turismo
Plaza de San Pedro, 1
Tlfno.: 927 50 80 00 Ext. 290
Email: oficinaturismo@coria.org

Coria: Tu Destino Turístico Cultural de Interior

La Ciudad de Coria sigue siendo una de las poblaciones con mayor encanto de toda Extremadura y, por consiguiente, de visita obligada sin importar la época estacional de año que, durante lo que resta de primavera, le seguirá sorprendiendo como legado milenario de cultura y civilización.

Un relajado paseo por el evocador Casco Histórico de Coria les descubrirá muchos de los atractivos tesoros que celosamente conserva aún este mágico escenario. Patrimonio histórico-artístico que está presente, con gran autenticidad, en nuestra admirada y legendaria ciudad antigua, bajo cuyo reposado silencio emergen los recuerdos de su florida antigüedad descritos en las cicatrices de las piedras de los vetustos monumentos de una villa fraguada por los distintos pueblos que se asentaron por estas ricas tierras de vega: vettones, romanos, visigodos, árabes, judíos y cristianos.

Una urbe que, asentada al noroeste de la provincia de Cáceres, se ha erigido por méritos propios en centro de destino turístico de la Alta Extremadura, derivado de su rico y longevo Patrimonio Histórico-Artístico, Cultural y Natura lheredado durante siglos, lo que la convierten en una de las poblaciones más antiguas de toda España.

Una milenaria historia que está presente, con gran autenticidad, en nuestra admirada y legendaria ciudad antigua, otrora sede del marquesado de Alba y curia, aún, de uno de los Obispados más primitivos de este país, bajo cuyo reposado silencio emergen los recuerdos de su florida antigüedad descritos en las cicatrices de las piedras de los vetustos monumentos que hoy restan de tan ilustre pasado glorioso, desde su nacimiento en época celta, pasando por su esplendor dentro del período romano y visigodo, hasta ser pieza codiciada como plaza estratégica de defensa fronteriza en el medievo por árabes y cristianos durante los años de la Reconquista.

Etapas cronológicas de la longeva historia cauriense, que han quedado en parte atestiguadas por el magnífico Conjunto Monumental que conserva la ciudad. Desde las volumétricas Murallas Romanas (S. I) que lo circundan como una de las fortalezas de origen romano mejor conservadas en su conjunto de entre todas las halladas en el resto de Europa; pasando por los soberbios y señoriales Castillo (S. XV) y Palacio de los Duques de Alba (S. XV-XVI) como símbolos del rancio poder nobiliario; hasta la magna Catedral de Santa María de la Asunción (S. XV-XVIII) joya del gótico-plateresco extremeño en la que se custodia esa misteriosa reliquia universal del Sagrado Mantel de la Última Cena; además del Palacio Episcopal (S. XVII), la Iglesia de Santiago Apóstol (S. XVI-XVIII), el Convento de la Madre de Dios (S. XVI-XVII), el Hospital de San Nicolás de Bari (S. XVI-XIX), el Colegio-Seminario Mayor Conciliar (S. XVII-XIX), las Cárceles Real (S. XVII), convertida en Museo de Historia, Arqueología y Etnografía, y Eclesiástica (S. XVIII), el Santuario de Nuestra Señora Virgen de Argeme (S. XVII-XVIII) a extramuros; o los Puentes de Piedra (S. XVI) y de Hierro (S. XX), entre otros interesantes rincones por descubrir.

Grandes y soberbios monumentos conservados entre un entramado de calles que enamorarán al turista, cuyo legado cultural y espiritual se exhiben en las colecciones conservadas en los museos Catedralicio y de la Cárcel Real de la también ciudad episcopal que fue, en su tiempo, el punto final de una de las peregrinaciones más importantes y conocidas de toda la península Ibérica. Devoción, cultura y turismo en torno a las Santas Reliquias conservadas en la seo cauriense, convertidas en verdaderos tesoros sacros para el gozo y fervor de los fieles. Un rico legado de piezas y alhajas entre las que destacan una Santa Espina de la Corona, junto a un Lignum Crucis o fragmento de la Cruz de Jesucristo, además del citado y excepcional Sagrado Mantel de la Última Cena, como reliquia universal de la cristiandad.

Y, junto las milenarias huellas de la historia del pasado cauriense celosamente atesorado, el turista podrá sentir y disfrutar, también, de la diversificada oferta gastronómica, cultural, deportiva, folclórica y festiva que, unida a la diferenciada oferta hostelera y comercial, a buen seguro cubrirán todas las necesidades y los gustos de aquellos viajeros que visiten este centenario destino turístico cargado de encanto, seguro y tranquilo, convertido en una de las mejores opciones para su tiempo de ocio libre en el que deleitarse en plenitud, sin urgencias de tiempo, del rico legado Patrimonial Cultural y Natural heredado desde siglos pretéritos en una de las estaciones privilegiadas para viajar como es la primavera.

Más Información en:
Oficina Municipal de Turismo
Plaza de San Pedro, 1
Tlfno.: 927 50 80 00 Ext. 290
Email: oficinaturismo@coria.org

Coria: Tu Destino Turístico Cultural de Interior

La Ciudad de Coria sigue siendo una de las poblaciones con mayor encanto de toda Extremadura y, por consiguiente, de visita obligada sin importar la época estacional de año que, durante lo que resta de primavera, le seguirá sorprendiendo como legado milenario de cultura y civilización.

Un relajado paseo por el evocador Casco Histórico de Coria les descubrirá muchos de los atractivos tesoros que celosamente conserva aún este mágico escenario. Patrimonio histórico-artístico que está presente, con gran autenticidad, en nuestra admirada y legendaria ciudad antigua, bajo cuyo reposado silencio emergen los recuerdos de su florida antigüedad descritos en las cicatrices de las piedras de los vetustos monumentos de una villa fraguada por los distintos pueblos que se asentaron por estas ricas tierras de vega: vettones, romanos, visigodos, árabes, judíos y cristianos.

Una urbe que, asentada al noroeste de la provincia de Cáceres, se ha erigido por méritos propios en centro de destino turístico de la Alta Extremadura, derivado de su rico y longevo Patrimonio Histórico-Artístico, Cultural y Natura lheredado durante siglos, lo que la convierten en una de las poblaciones más antiguas de toda España.

Una milenaria historia que está presente, con gran autenticidad, en nuestra admirada y legendaria ciudad antigua, otrora sede del marquesado de Alba y curia, aún, de uno de los Obispados más primitivos de este país, bajo cuyo reposado silencio emergen los recuerdos de su florida antigüedad descritos en las cicatrices de las piedras de los vetustos monumentos que hoy restan de tan ilustre pasado glorioso, desde su nacimiento en época celta, pasando por su esplendor dentro del período romano y visigodo, hasta ser pieza codiciada como plaza estratégica de defensa fronteriza en el medievo por árabes y cristianos durante los años de la Reconquista.

Etapas cronológicas de la longeva historia cauriense, que han quedado en parte atestiguadas por el magnífico Conjunto Monumental que conserva la ciudad. Desde las volumétricas Murallas Romanas (S. I) que lo circundan como una de las fortalezas de origen romano mejor conservadas en su conjunto de entre todas las halladas en el resto de Europa; pasando por los soberbios y señoriales Castillo (S. XV) y Palacio de los Duques de Alba (S. XV-XVI) como símbolos del rancio poder nobiliario; hasta la magna Catedral de Santa María de la Asunción (S. XV-XVIII) joya del gótico-plateresco extremeño en la que se custodia esa misteriosa reliquia universal del Sagrado Mantel de la Última Cena; además del Palacio Episcopal (S. XVII), la Iglesia de Santiago Apóstol (S. XVI-XVIII), el Convento de la Madre de Dios (S. XVI-XVII), el Hospital de San Nicolás de Bari (S. XVI-XIX), el Colegio-Seminario Mayor Conciliar (S. XVII-XIX), las Cárceles Real (S. XVII), convertida en Museo de Historia, Arqueología y Etnografía, y Eclesiástica (S. XVIII), el Santuario de Nuestra Señora Virgen de Argeme (S. XVII-XVIII) a extramuros; o los Puentes de Piedra (S. XVI) y de Hierro (S. XX), entre otros interesantes rincones por descubrir.

Grandes y soberbios monumentos conservados entre un entramado de calles que enamorarán al turista, cuyo legado cultural y espiritual se exhiben en las colecciones conservadas en los museos Catedralicio y de la Cárcel Real de la también ciudad episcopal que fue, en su tiempo, el punto final de una de las peregrinaciones más importantes y conocidas de toda la península Ibérica. Devoción, cultura y turismo en torno a las Santas Reliquias conservadas en la seo cauriense, convertidas en verdaderos tesoros sacros para el gozo y fervor de los fieles. Un rico legado de piezas y alhajas entre las que destacan una Santa Espina de la Corona, junto a un Lignum Crucis o fragmento de la Cruz de Jesucristo, además del citado y excepcional Sagrado Mantel de la Última Cena, como reliquia universal de la cristiandad.

Y, junto las milenarias huellas de la historia del pasado cauriense celosamente atesorado, el turista podrá sentir y disfrutar, también, de la diversificada oferta gastronómica, cultural, deportiva, folclórica y festiva que, unida a la diferenciada oferta hostelera y comercial, a buen seguro cubrirán todas las necesidades y los gustos de aquellos viajeros que visiten este centenario destino turístico cargado de encanto, seguro y tranquilo, convertido en una de las mejores opciones para su tiempo de ocio libre en el que deleitarse en plenitud, sin urgencias de tiempo, del rico legado Patrimonial Cultural y Natural heredado desde siglos pretéritos en una de las estaciones privilegiadas para viajar como es la primavera.

Más Información en:
Oficina Municipal de Turismo
Plaza de San Pedro, 1
Tlfno.: 927 50 80 00 Ext. 290
Email: oficinaturismo@coria.org