Reliquia Universal de la Cristiandad: Descubre tu Destino


La Catedral de Santa María de la Asunción de Coria conserva un lienzo de lino que una arraigada tradición considera el Mantel utilizado en la Última Cena de Jesús con sus apóstoles.

Esta Catedral se había constituido en destino de peregrinaciones, al menos, desde tiempos bajomedievales. Así lo atestiguan una bula de Benedicto XIII datada en Génova el 16 de julio de 1405 y otra de Eugenio IV, en Roma, el 10 de octubre de 1444. En ambos documentos se alude a unas arcas con reliquias y a un Lignum Crucis que atraían a numerosos fieles el 3 de mayo, fiesta de la Cruz.

Aunque no hay constancia documental de su procedencia, en una visita canónica del obispo Juan Roco Campofrío (1632-1635) se alude a la tradición de que las reliquias fueron traídas de Roma por un obispo. El dato se podría conciliar o bien con un traslado anterior al siglo VIII o, ya después de la reconquista de la ciudad, por mano del primer obispo Íñigo Navarrón (1142-1152) o el sucesor, Suero (1157-1168).